A partir de diciembre entró en vigencia la ley 26.539 que elimina la exención de impuestos internos (el 26 por ciento) y duplica la carga tributaria de IVA (del 10,5 al 21 por ciento) para todos los productos electrónicos e informáticos importados. En tanto para los que se fabriquen en Tierra del Fuego los los gravámenes pasan del 21% al 7%. Ésta iniciativa generó una gran controversia: fue apoyada por sectores en defensa de la industria nacional, y criticada a la vez por las cámaras de importación que alertan posibles aumentos de hasta un 35%. Ver ley sancionada
